El Tarot, que dentro de la cartomancia es el juego más complejo y especializado, y como dijo Roger Caillois, “un excelente entrenamiento para imaginar justamente”, Su objetivo es intentar vaticinar el futuro desde un pasado mítico y misterioso, mediante un arte que se desarrolla en base al conocimiento, la observación y la intuición.
Ahora bien, ¿quiénes pueden desarrollar este arte? ¿Todos estamos capacitados para hacerlo, tenemos las facultades necesarias? ¿O se debe ser adivino o clarividente? Si sabemos hacerlo, ¿podemos echar nuestras propias cartas?
En verdad la única condición para poder echar las cartas de Tarot es tener el deseo y vocación de hacerlo, pero el cartomántico debe alimentar este deseo acrecentando su cultura, conocimientos y experiencia, para llevar adelante la mejor interpretación de las láminas, con métodos más o menos complejos.
Si deseas adentrarte en este mundo fantástico, te recomendamos aprender la simbología y estimular constantemente tu memoria, imaginación y sentido de la visualización.
Debemos tener presente que cuando hacemos una pregunta al Tarot, el inconsciente se pone en acción y casi sin darnos cuenta elegimos las imágenes que parecen dar respuesta a los interrogantes que se plantean.
Para estimular esta acción inconsciente debemos crear un ambiente tranquilo, relajado, para allanar el camino tanto a la expresión y transmisión de mensajes como a la claridad de la interpretación.
Habrá días mejores y no tan buenos, como en toda actividad. Si estamos en un día bajo, debemos concentrarnos y seguir adelante, con paciencia y tenacidad para superar posibles bloqueos, fortaleciendo la confianza en uno mismo.
En este sentido, tengamos presente que el oficio del tarotista es la imaginación, que cabalga en el límite entre lo conocido y lo conjetural y es capaz de verbaliza sus intuiciones.
Las cartas del Tarot juegan entonces el mágico papel de intermediarias en un juego apasionante, en el que la sensibilidad de una persona abre a otra el inagotable mundo de lo imaginario.
Desde este punto de vista, echar las cartas de Tarot está lejos de ser una actividad mecanicista sino que es un acto de creación y comunicación, un diálogo inteligente y sutil entre dos seres humanos para llegar a la verdad que duerme en el fondo de sus corazones.
Autora: Marcela E. Diaz en exclusiva para © consultacartas.com – todos los derechos reservados





